Sra. Goto Satsuki (40 años, de Japón)
Cuando hace tres años me diagnosticaron cáncer de mama, me sometí de inmediato a una operación quirúrgica. El tumor medía 1,5 cm y el médico me dijo que no tenía motivos de especial preocupación, ya que estaba todavía en una fase temprana de desarrollo.
Sin embargo, la siguiente prueba mostró que el tumor ya había atacado mi tejido óseo. El diagnóstico establecido decía que me quedaba solo un año, o dos años, de vida. No quería que el cáncer me venciera, así que seguía yendo a trabajar sin reparar en el estado de mi salud.
Mi marido seguía buscando un medicamento que pudiera curar mi enfermedad y me acompañó también durante todo el período de todas mis terapias. Un día, un amigo mío chino me dio unas cuantas botellas de Líquido Tian Xian. Tras unos días de tomarlo, aumentó mi nivel de energía y se atenuó la constante sensación de cansancio. Desde entonces, continué tomándolo cada día.
Desde hace ya tres años sigo teniendo células de cáncer en el cuerpo, pero no muestran ningún desarrollo ni propagación. (Nota del editor: hasta ahora todavía no hemos recibido ningún dato relativo a un cambio en el estado de salud de la Sra. Satsuki.)







